El tamarindo es una planta oriunda de las regiones africanas, pero hoy la encontramos en todo nuestro país. Esta fruta es utilizada para prevenir enfermedades cardiovasculares gracias a la propiedad de bajar el colesterol total y LDL o malo.
La pulpa de tamarindo es rica en polisacáridos sin almidón, tiene fibra dietética como gomas, mucílagos, hemicelulosas, pectinas y taninos. Es rico en ácido tartárico, que es un antioxidante muy poderoso.
Es una buena fuente de varios minerales como el potasio, cobre, calcio, hierro, selenio, zinc y magnesio. También contiene vitaminas del complejo B como la tiamina y niacina, y algunas cantidades de piridoxina.
Beneficios para la salud.
- La fibra dietética ayuda a reducir el colesterol. Es útil en la prevención de estreñimiento, evita que las toxinas permanezcan en el intestino y por lo tanto reduce el riesgo de cáncer de colon.
- La pulpa se usa en cataplasma y aplicada sobre las articulaciones hinchadas ayuda a obtener alivio.
- El potasio que contiene regula efectivamente la presión arterial, mientras que el hierro de tamarindo mantiene los niveles de hemoglobina.
- Tiene efecto laxante.
- La pulpa del tamarindo alivia la flatulencia, indigestión y vómitos.
- Hacer gárgaras con agua de tamarindo alivia el dolor de garganta.
- Los polisacáridos aumentan la resistencia a las infecciones, estimulando y aumentando la inmunidad.
Algunas precauciones con el tamarindo
Aunque no hay ninguna contraindicación conocida para su consumo en mujeres embarazadas y en lactancia, deben tomar el consejo de un médico antes de incluirlo en su dieta.
Debido a su concentración de fibra y azúcares, los tamarindos deben consumirse con moderación en el caso de los pacientes diabéticos.
